Downtown (Anyday)  

Posted by IBLOGONDRIACO


Raudo paso corriendo, casi rozando el piso, poco le faltaba para volar… Lo que consiguió de una certera patada a la altura de las rodillas, un transeúnte cesó su huida con un espectacular celular de última generación adquirido de un manotazo a un desprevenido señor que hablaba pensando que estaba en otra parte de la cuidad, no en nuestro querido y a veces peligroso Centro.
Todos los asistentes del Paseo Estado, quizás recordándose a ellos mismos en algún otro momento, quizás intensa impotencia, estrés con sabor a dulce venganza (incluidme en esos quizás), dieron tremenda paliza a el desafortunado lanza. Luego de unos minutos, supo que aquel fue su último trabajo, yo fui a lustrarme mis zapatos para volver al trabajo y para los habitantes flotantes de la zona la primera vez que se hizo justicia.


*así sucedió...

"La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella".

Adolphe Thiers



Apurado (tomando tiempo con soda)  

Posted by IBLOGONDRIACO


Me demoro porque me gusta demorar,

¿Que hay de malo en eso?

Andar atrasado es optimizar el tiempo,

tienes el tiempo justo para hacer

lo que tienes que hacer...

Y no tienes tiempo para perder,

en cosas que no merecen perderlo.

Para algunos leer es una pérdida de tiempo,

para mí a veces también lo es...

Mejor duermo hasta tarde,

y si es en compañía,

no me levantaría...

eso puede ser una confirmación de algún sentir,

me encantaría perder todo mi tiempo contigo...

amor sin tiempos, por todos los tiempos.

no sé,

tienes tiempo?

Si!!!

Es para tí,

responde cuando tengas algún tiempo,

para leer esto,

no es mi intención

hacerte perder tu tiempo leyendo,

pero si te sobra algo de tiempo...

Respóndeme y tomate tu tiempo

para responderme...

Por mi parte tengo todo el tiempo para esperarte,

sé que tu tiempo es escaso,

por eso te pido

aunque sea solo tu tiempo perdido...

Ya!!! no quiero seguir quitándote tu tiempo.

Aunque a veces extraño cuando te robaba alguna que otra noche,

ese tiempo añorado

es el que a veces nos pasa la cuenta

y pasamos tiempos de dramatismo por el tiempo

que lamentablemente no pasamos juntos...

Por eso, insisto:

"Quiero perder todo mi tiempo contigo".

¿Te animas?






*"Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo".

Jorge Luis Borges

SinTerminar... (cambio de planes)  

Posted by IBLOGONDRIACO


…Ahí estaba ella, esbozando una sonrisa placentera, extasiada, examinaba minuciosamente con su mirada el cuerpo casi inerte su nueva víctima… Avanzó por la habitación recogiendo todo lo suyo, no dejó ninguna evidencia de su acto, rauda y sin hacer un ruido (lo que demostraba su profesionalismo) volvió a vestirse y fue dejando un beso en la frente al derrotado cliente, satisfecho que por alguna vez el servicio comprado estuvo a la altura del precio… A diferencia de las demás a Linda le gustaba tener sexo con hombres desconocidos, lo hacía por verdadero placer, hasta que un día se dio cuenta que podía esto ser un negocio, además de placentero, espectacularmente lucrativo… Después de un par de tragos con algunas colegas llegó a la conclusión de que ella era la mejor en su rubro y como argumento tenía era que ella adoraba y le encantaba su trabajo, incluso estuvo algún tiempo haciéndolo gratis y a veces si la ocasión lo ameritaba lo volvía a hacer…

Trataba de hacer una historia con eso, cuando me surgió la duda (o sea ninguna duda tengo), a mí por lo menos tengo claro que no me gusta el mío, pero no por eso debo hacerlo mal, aunque ya parezco una especie de autómata programado en las mañanas cuando me levanto para ir a él.

¿Existirá el trabajo perfecto? ¿En qué consiste un trabajo perfecto?

Para algunos el trabajo perfecto consistirá en: Oficina privada, aire acondicionado, uan secretaria con unas tetas de Hustler y un gran sueldo con varios ceros.

Para otros en cambio, el dinero será secundario, tendrán una secretaria eficiente sin las tetas de la otra, la oficina quizás una sede social de una población marginal y la satisfacción de que si salva a uno de cada diez niños de la drogadicción o la delincuencia ya es misión cumplida.

Podríamos eternamente numerar y enumerar cualidades, cantidades de beneficios pro y contras de unos y otros…

Para mí el trabajo perfecto sería uno de acuerdo y colindante con mis capacidades, con un grupo humano a la altura de las circunstancias y un sueldo a la altura de mis necesidades. No pido mucho... Cierto?


"Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres".

Victor Hugo


Walkman (Realidad Fantasiada)  

Posted by IBLOGONDRIACO

Todos bailaban la misma coreografía, claro era el tema de moda… Algunos danzaban sonrientes, otros no tanto: “Adelante, atrás, izquierda, derecha”…

Antes de que la canción finalizara yo perdí el ritmo (cosa rara para mí, un dotado bailarín), todos los de mi entorno dejaron de danzar, las puertas se abrieron: Nuevamente la batalla entre los que bajan y suben del Troncal… Tome mi walkman y cambié la canción.




"La esperanza es el sueño del hombre despierto".

"La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre".



Snob (ficciones extraordinariamente comunes)  

Posted by IBLOGONDRIACO

Volvía a mis habituales quehaceres, un vaso, hielos, escocés y una espesa capa de niebla, espesa, de aquellas que solo emanan los cigarrillos de filtro color café claro (me emputecen los Light y su maldita miseria de matarte sin sabor), una música de mierda se camuflaba perfectamente con el hedor que expelía el inmundo baño del fondo del bar.

Muchos oportunos bebedores, asistían diariamente a este mísero lugar, donde cual o más borracho contaba alguna anécdota de su vida fuera este universo, o recitaba algún poema de su imaginación embriagada (o embriagadora en algunos casos), para sus colegas asistentes y recibir las críticas especializadas de éstos.

Llevaba no sé cuanto tiempo bebiendo (ese día), con suerte sé cuantos años fui, apenas sé que hace un par de años que no voy. En un estrepitoso quiebre del momento, violentamente el repique de mi teléfono me sacó del lugar, era Milagros, la chica que encendía mi pluma por aquellos años, furiosa porque yo no aparecía por ningún lado, hoy, saldríamos a una recepción de una pareja de artistas conceptuales chilenos que venían llegando de Europa, amigos de infancia de ella, por cierto, eminencias según snobs que rinden culto a lo desconocido y extraño.

Joaquín y Florencia, dos niños que fueron enviados por sus padres a las más prestigiosas universidades del viejo continente a estudiar arte y acá el circulo de personas que se creen dueñas del arte les prepararon una recepción y la pareja de artista invitaron a Milagros y a mí (sin conocerme, era: “Milagros y acompañante”, lo que decía en la invitación).

Salí corriendo del bar, en medio de un conmovedor poema de Edgardo, uno de los borrachos más célebres del under, muchas veces bebió gratis, gracias a la notable belleza para contar o recitar lo que su pluma escupía o vomitaba (como él decía).

Para mi suerte la recepción se haría en un salón cercano al bar donde me encontraba, llegué al lugar y Milagros se movía de un lado a otro en la entrada del lugar, luego de una mirada inquisidora y casi de reto, hizo un comentario acerca de mi vestimenta y entramos al salón. Era un espacio enorme, ostentoso (pretencioso a full), cuadros en la pared, muchísimos, pero en tan grandes paredes y espacios los clásicos snobs se quedaban mirando cuadros aproximadamente diez o más minutos (¿creerán que aparecerán huevadas ocultas como los en 3-D?). ¿Qué hacia yo en ese lugar?, era la pregunta que más rondaba por mi cabeza, cuando de repente una celestial proposición de saco de mi ensimismamiento: -“¿Vino, para el señor? Me ofreció un relamido y elegante mozo, agradecido de semejante acto asentí con la cabeza y tomé una copa, estaban servidas hasta poco menos de la mitad, así que de un trago me lo bebí y antes de que el mozo girara le saqué dos copas más, en algo mejoraba el panorama.

Milagros, por su parte, hacía vida social, todo el mundo se le acercaba, la conocían y yo solo me acercaba a los mozos para seguir disfrutando de lo único bueno de la recepción, el bien amado vino.

Seguía pululando alrededor de los mozos y su valioso cargamento, cuando la luz de manera casi hipnótica comenzó a declinar su intensidad y una música casi de letárgica melodía indicaba que el show iba a comenzar.

Salieron a escena: pulcramente peinados y vestidos, comenzaron a moverse al ritmo de la música, la cual comienza a subir de ritmo y velocidad, ambos “artistas” empiezan a moverse con un frenesí endemoniado, juego de luces y algo un poco raro para mí (un tipo con cero instrucción artística)…


Seguía el contorneo de los “jóvenes artistas” sobre el escenario, en un cambio estrepitoso de música y luces él saco desde el rincón el escenario unas latas de spray y comenzó a disparar su pintura sobre un lienzo (dispuesto para eso), ella aprovecho la distracción de este espectador para hacerse de unas antorchas, tres para ser exacto y comenzó a hacer malabares (puaj!!! Una absoluto fiasco), yo seguía bebiendo.

Luego de unos minutos acabó la música, se encendieron las luces y los aplausos brotaron como si hubiesen visto algo increíble, él tomó el lienzo y lo mostró, eran unos garabatos ilegibles y sin sentido (graffiteros autodidactas de mi barrio superarían largamente en el arte de pintar con latas de spray). Ella, linda, pero en cada esquina de la ciudad hay no una, si no varias malabaristas mejores (no con su fina ropa y cabello tan limpio, pero definitivamente mejores).

Una vez bajo el escenario, la gente rodeaba a los muchachos, entre ellos Milagros, yo miraba desde lejos con mi respectiva copa de vino, entre tantas copas terminé envuelto en la conversación del grupo, una experiencia insufrible: todos quién más o más hablaba de algún “show conceptual” visto en alguna ciudad del mundo y de lo fantástico que era ese tipo de presentación. Creo que mi cara mostraba claramente ánimos de desazón y aburrimiento. “Me largo”-dije y miré a Milagros, a lo que ella respondió: “Vete, así con esa actitud tuya nunca vas a lograr nada”, nada quiero lograr le dije y me miró de una manera que ya no me gustó tanto. Bebí de un trago el contenido de mi copa y dije adiós, ella solo corrió a mí solo para decir: “Hace tiempo debí dejarte, pero pensé que algo importante podrías hacer”, no pude contener mi risa y dije: “¿Qué es importante?” – Podrías dejar beber un poco, buscarte un trabajo mejor y ahorrar dinero- fue parte reproducible de su repertorio. La miré por última vez a su rostro y me despedí sin palabras, sabía que era la última vez que nos veríamos, dí la vuelta y me dirigí a la salida, a la pasada tomé otra copa de vino para pasar el mal trago.

Una vez fuera del salón, recordé que estaba cerca del bar y presuroso me puse en camino. Llegué al bar justo en el momento que Edgardo subía al escenario por segunda vez, él me miró y con su sensibilidad de poeta me vio e hizo una seña a nuestro mesero de muchas y tantas jornadas de gloriosa ingesta poética, Ernesto, quien presuroso trajo consigo a mi mesa un escocés, hielos y un vaso. Con la mirada dí las gracias al poeta y salude y agradecí a Ernesto.

-¿Todo bien?- preguntó, muy bien dije yo, a tiempo que me bebía mi primer vaso de escocés y prendía un cigarrillo.

Me contó además que el poema de Edgardo había maravillado a todo el bar, por eso que ahora para que volviera a subir se había dejado todo el bar abierto (Y yo me perdí el bar abierto y peor el poema), excelente dije.

Luego de escuchar un rato, tuve una duda. Llamé a Ernesto, y le hice una pregunta:”¿No has pensado en trabajar de mesero, pero en un lugar de esos de cocktails y recepciones?-pagan muy bien”, argumenté. NO!!!- fue la tajante respuesta- y dejar de venir a este lugar rodeado de borrachos maravillosos, para atender a personas pretenciosas, usar un corbatín ridículo, uniforme, andar con el pelo relamido, aparte de que con lo que gano acá, no tendré grandes lujos, pero me alcanza para vivir, prefiero eso que ganar más dinero y trabajar para snobs y tipos que me tratarán como una miseria…

Jamás, me quedo con ustedes- Fue su devastador argumento- ¿Por qué lo preguntas?-me dijo… Bebí al seco mi vaso, puse mi mano en su hombro y dije: “Por nada Ernesto, por nada”.

Discos del Mes...

Importante